El coaching para el cambio - Es elección, no suerte, lo que determina tu destino
Yo Soy Luz, si, también es mi nombre porque justamente es lo que he recordado de la mano de Maria Mateo: Quién soy realmente. Desde hace un par de meses empezamos una aventura hacia mi bienestar interior y exterior.
Lo que me motivó a buscar su acompañamiento fué la sensación de vacio profundo que sentía cuando veía mi vida pasar y cómo las circunstancias me manejaban;  era como si estuviese en un enorme navío frente a un timón pero sin ningún rumbo a merced de las olas... Esa fué mi primera visión.
A partir de allí empezamos un camino de re descubrimiento, de autovaloración, de autoestima, es decir que en cada sesión se me abrian nuevas puertas  y también nuevos retos a superar .
!!Ha sido una experiencia de vida maravillosa!!
Maria tiene el talento,  la capacidad de sentir y percibir el instante. Su gran corazón  le permite guiar con sabiduría desde el amor sincero y profundo de manera libre y desinteresada. Es una persona que se cultiva  así misma, que se instruye y aprende para hacer mejor cada día su labor como coach. Para mí ha sido mi gran maestra en este instante de mi vida y por ello le estoy profundamente agradecida.
 "NADA A CAMBIADO, EXCEPTO MI ACTITUD, POR ESO, TODO HA CAMBIADO"
 Qué el cielo te guarde, María, para que sigas dando bendiciones a aquellos que se atreven a tomar las riendas de su propia vida.
 
Luz Sanchez
 
 
Ante todo el coaching me ha dado una tranquilidad impresionante.
He descubierto el objetivo que realmente quiero conseguir en mi vida. Por lo tanto el camino que he de seguir está mucho más claro.
Al tomar conciencia  de lo que tengo actualmente estoy aprendiendo a eliminar lo que no me sirve o me distrae del camino hacia mi objetivo y coger todas las oportunidades que la vida me va señalando; a veces hay que parar, a veces girar, a veces cambiar, a veces echar “palante”, a veces hacer, a veces deshacer.........., pero siempre desde la tranquilidad; las cosas y los cambios se hacen con más seguridad. Por lo tanto otra cosa que me ha aportado el coaching es seguridad.
Esta tarea diaria es tan gratificante que me da igual si no llego al final. Sé que estoy en el camino correcto porque las señales son excitantes, sutiles e intimas.
Estoy aprendiendo a parar mi mente cuando se dispara y examinar cual es la verdadera causa. Este ejercicio es impresionante. Por lo tanto el coaching también me está ayudando a poder poner en orden la mente.
Me enfado muchísimo menos. No vale la pena. Prefiero desdramatizar y gastar mi energía en otras cosas.
 En fin, el coaching es un aprendizaje de por vida que enriquece a las personas.
 Gracias María por haberme elegido para ser mi coach y mi amiga.
 Un abrazo,
 
Montse.